domingo, 22 de enero de 2012

     Dirigí la mirada al espejo y vi en él el reflejo del mal, el mal reencarnado en una imagen de mí mismo que me devolvía una mirada profunda con esos ojos de color áureo sucio, una mirada que se adentraba en mi alma con la misma facilidad con la que traspasaba los mechones de pelo que intentaban ocultar esos ojos salpicados por el pecado.
     Su boca (mi boca) esbozaba una sonrisa diabólica, irónica, compañera perfecta para aquella mirada. Aquellos dientes brillantes (los míos) parecían retar a uno a cometer la mayor de las locuras en una mueca que haría estremecerse a cualquier ser sensible. Todo su rostro (mi rostro), de hecho, habría producido tal estremecimiento, pues estaba salpicado de sangre. La sangre ajena, derramada por sus propias manos (mis manos), de las que ya no era dueño.
     El odio hacia mí mismo escapó de mi boca, transformado en una sonora carcajada que hizo temblar el espejo. Mis ojos dejaron caer unas lágrimas de pena, pena disfrazada de júbilo. (Perdí el control)
   

sábado, 14 de enero de 2012

     Retiro el tapón y, poco a poco, la bañera de pensamientos se va vaciando, formando todas las penas una suave espiral, que se hace más y más pequeña hasta desvanecerse en el fondo de un negro agujero.

viernes, 13 de enero de 2012

Vive
                                                 Muere. 
                   Ama. 
                                        Odia. 
            Perdona.
                                                            Castiga.
     
                                       
Voces, voces, ¡y más voces! 
Su eco resuena en mi cabeza, como una melodía infernal. 
¡DEJADME EN PAZ, ARPÍAS!

O al menos poneos de acuerdo...

Vendetta

     Estaba en el suelo. Delante mío. A mis pies. A su alrededor, un charco de sangre. Sus pulmones expulsaban las últimas gotas de aire mientras su alma abandonaba ese cuerpo que, poco a poco, iba muriendo. Aquel hombre que en su día me quitó lo que yo más quería, expiraba, al fin, su último aliento.  A su lado, el cuchillo castigador, vástago de la culpa y el frío acero; también manchado de la roja esencia de la vida. La cólera y la venganza habían empuñado aquel cuchillo, pretendiendo saciar mis deseos, y, sin embargo...
   
     Mi hijo seguía estando muerto.

viernes, 30 de diciembre de 2011

     No me hagáis caso, sólo soy un hombre con un zapato de cada color que sueña con un mundo diferente, pero no me critiquéis si renuncio de esta sociedad.
     Lo único que realmente me satisface son el arte en todas sus formas y ayudar a los demás, ver a todos los que me rodean felices, y el dinero o un gran trabajo no me atraen en absoluto. Vosotros podéis seguir prostituyéndoos, no me molesta, en absoluto, pero mi alma no está en venta.

Ideas

Y con todas mis fuerzas cerré la tapa del piano, que emitió un último acorde maldito, y sus dedos estallaron emitiendo un chasquido bañado en sangre, como si de cristales rotos se tratasen.
     Imagina un mundo en el que el aire huele a café recién hecho, un mundo en el que el cielo es verde y la hierba es azul, las flores saben a chocolate y llueve oro. Imagina un mundo en el que todos somos iguales, en el que no somos capaces de distinguir de razas, sexos o religiones. Un mundo en el que puedes soñar sin ser despertado, y vivir como quieres sin ser apuñalado por críticas de hierro e ignorancia.
Imagina un mundo en el que la libertad no es una simple palabra, sino que tiene significado. Un mundo sin hambre, sin pobreza, sin miserias...

     Y ahora vuelve a nuestro mundo, contémplalo detenidamente y dime, ¿realmente estás orgulloso de la humanidad?

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Invierno

     Salgo a la calle e inspiro profundamente, dejando que el aire frío de diciembre llene mis pulmones. Miro a mi alrededor, la calle está oscura ya. Camino y camino, sin rumbo, tan sólo paseo, paseo y pienso, pienso en la vida, en mi vida, en mí y en los que me rodean... Pienso en el año que se avecina, y un ligero temor recorre mi espalda en forma de escalofrío, un temor ante lo desconocido, lo que pueda pasar, pero a la vez un sentimiento de paz abraza mi cuerpo y me relaja, paz por todo el camino que llevo recorrido en esta vida. Pero, ¿por qué tanta reflexión? ¿Por qué toda esta lluvia de pensamientos? Entonces, una brisa invernal acaricia mi piel provocando que se me ponga la piel de gallina y los pelos de punta y, al fin, lo entiendo. Empieza el invierno.

martes, 20 de diciembre de 2011

     Me gustaría poder estirar los brazos como un chicle bajo el sol abrasador y con ellos abrazar a todas aquellas personas que mi alma ansía tener cerca, pero que por capricho del destino he de amar en la lejanía.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Ojalá tuviera un baúl en el que guardar todos los pensamientos que me callé por miedo al que dirán, porque ahora lo abriría y nunca más volvería a cerrarlo.

sábado, 17 de diciembre de 2011

     Sueño poder abrazarte y susurrarte al oído que te quiero, para luego fundirnos en un cálido y apasionado beso, provocando que todos y cada uno de los átomos de nuestros cuerpos incandescentes estallen alimentados por la lujuria.
     Y cuando imagino todo esto, no puedo evitar estremecerme mientras la nostalgia abriga mi alma, que sigue acurrucada en un rincón, replegada sobre sí misma, esperando a que vengas y  la despiertes de su letargo.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Eclipse

     Se apaga la luz, y vuelve la oscuridad. Una densa niebla de tristeza y lágrimas, fría como mi corazón, me envuelve por completo. No me deja respirar, me ahoga. Escondido en un rincón la alegría empieza a llorar y la felicidad se corta las venas en una bañera llena de sangre y sueños rotos. Mi alma se vuelve sobre si misma, como un calcetín, y decide encerrarse y no salir hasta que la luz haya vuelto.

viernes, 9 de diciembre de 2011




      El amor es como una pizza, una masa consistente, el amor, que va acompañado de todos los detalles que lo hacen bonito.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

BIG BANG



¡BOUM!

Luz. Fuego. Calor. Cristales rotos. Amor. Violencia. Paz. Vida. Muerte. Felicidad. Tristeza. Chocolate, sí, huele a chocolate. Miles de sensaciones y sentimientos me atacan, y una intensa y cálida luz ilumina todo mi ser. Todo ha cambiado. Empieza un nuevo mundo.

lunes, 5 de diciembre de 2011


    Anoche soñé que lloraba, echaba de menos ver como mis lágrimas decidían suicidarse lanzándose al vacío, llevándose con ellas un trozo de mi.
    Y aunque no fuera más que un sueño, conseguí llorar.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Noche oscura

      El insomnio me acosa y poco a poco el sueño empieza a abandonarme, dejándome tirado en la cama a mi suerte, sin poder cerrar los ojos, esperando un renacer que parece cada vez más lejano. Intento recordar, ¿cómo llegué a esto? ¿Cuando se torcieron tanto las cosas?

     Siento el fin cerca, muy cerca, casi puedo oírlo susurrándome al oído, puedo sentir el aliento de la muerte en mi nuca, que espera que la acompañe, "pero hoy no" me dice, "aún te queda por vivir, y sobre todo por sufrir".
Y se va, ese aire frío que tanto me hacía estremecer desaparece, pero no se lleva consigo todos esos pensamientos malos, no, prefiere dejarme sufrir con ellos. Maldita arpía.

sábado, 3 de diciembre de 2011


Sueño con que vengas y llenes ese espacio vacío en mi cama...

Necesito morir y resurgir de mis cenizas como el ave fénix, regurgitando una nueva vida...


La noche se cierne sobre mi alma y me veo obligado a dormitar, pese a que en mi cabeza haya mil voces que desean mantenerme despierto...

viernes, 2 de diciembre de 2011


Se busca traductor de sentimientos e intérprete de sueños. Urge.

Hoy me duele la garganta, son todas esas cosas que me callé. Todas esas voces ahogadas, y aquellos pensamientos que nunca fueron pronunciados... Quiero gritar.

Hojas amarillas...

     El suelo alrededor del banco se ve precioso bajo el denso manto de hojas amarillas. No es un amarillo sucio de hojas secas de Otoño, no, es un amarillo bonito. Un amarillo que reluce como el oro bajo la cálida luz del Sol, que ilumina mi rostro, cegándome, pero no me importa, porque en ese mismo momento en el que el viento sopla provocando una preciosa lluvia de hojas amarillas, y Freddie Mercury susurra en mis oídos "We Are The Champions", un placentero escalofrío recorre mi cuerpo y miles de pensamientos aparecen en mi cabeza.

     Todos mis miedos, mis preocupaciones, planes, simples dudas existenciales... Todos los pensamientos que conforman mi ser circulan uno tras otro por mi mente, en un macabro desfile que me asfixia. ¿Soy Feliz? ¿Lo he sido alguna vez o llegaré a serlo? ¿Qué será de mi en un futuro? ¿Conozco ya el amor?... pero todos estos pensamientos banales desaparecen, no tienen respuesta.
Uno tras otro pensamientos similares aparecen y desaparecen, hasta que sin saber por qué, sólo pienso en el mundo, en esta sociedad desigual e injusta, en todas las desgracias que ocurren y que se avecinan por causa de la avaricia y estupidez del ser humano. ¿Por qué pienso esto? ¿Es acaso una señal?
Empiezo a ahogarme, el aire pesa demasiado, quiero gritar, quiero romper algo, quiero vivir y morir...
Recuerdo que siempre quise cambiar el mundo, entonces, ¿realmente es esto una señal o una especie de aviso? ¿Debería hacer algo? ¿Puede un sólo hombre abrir los ojos a toda la humanidad?

¿Puedo yo?

Preguntas sin respuesta, angustia, decisiones, cosas que amar y por las que luchar y cosas que odiar y contra las que luchar....

     Ya no hay hojas, ya no hay Sol, sólo pensamientos y voces que se arremolinan en mi cabeza y me atosigan. Necesito gritar, he de hacerlo, voy a gritar.
Quiero cambiar el mundo, crear una sociedad justa y de iguales, sin guerras, sin opresores ni oprimidos, sin hambre ni pobreza, pero, ¿puedo? ¡¿PUEDO?! Grito para mis adentros.

...Silencio.

      El suelo alrededor del banco se ve precioso bajo el denso manto de hojas amarillas. No es un amarillo sucio de hojas secas de Otoño, no, es un amarillo bonito. Un amarillo que reluce como el oro bajo la cálida luz del Sol, que se ha escondido tras un inmenso árbol y ya no ilumina mi rostro, ya no me ciega, ahora lo veo todo claro.

Sentado en aquel banco lo comprendí todo, encontré respuesta a todas esas preguntas y tomé una decisión.
Pero eso se queda entre las hojas y yo...